Requiem de Mozart

Recordando el Réquiem de Mozart

Durante esta Semana Santa de 2016 han sido muchos los conciertos de Música Clásica que se han celebrado en Palma. De entre todos ellos, quizá uno de los que más expectación despertó entre los aficionados fue el del Requiem de Mozart que interpretó la Capella Mallorquina el 10 de marzo en la Iglesia de Santa Eulalia.

La Capella Mallorquina estuvo acompañada en esta ocasión por la Orquesta Benjamin Britten, una formación integrada por jóvenes y talentosos músicos mallorquines, así como por la soprano solista de la Capella, Agnieszka Ceglowska, la mezzo Marisa Roca, el tenor Jaume Roca y el bajo-barítono Joan Seguí; todos ellos, dirigidos por el director Martín Bascuñana.

Y el resultado musical ciertamente no decepcionó. En efecto, ante una iglesia repleta de público, la interpretación de la Capella y del resto de los participantes estuvo siempre a un altísimo nivel. Los tiempos marcados por el Director tendieron hacia la dilatación, predominando los pasajes de gran lentitud que ayudaban a incrementar el dramatismo de la música y del texto. En esos momentos, la Capella encontró sonoridades atractivas, oscuras y profundas, de gran emoción para el público. Y los instantes de mayor intensidad, en los tiempos rápidos, especialmente en las fugas, el Coro sacó a relucir un sonido brillante y explosivo que impactó a todos los asistentes. Éstos acabaron el concierto puestos en pie ovacionando la excelente actuación, lo que motivó que se ofreciera un bis, el «Lacrimosa», una de las grandes joyas de esta partitura de Mozart.

Junto a la Capella, el resto del elenco demostró un altísimo nivel en la interpretación de esta Obra Maestra, una de las grandes creaciones musicales de todos los tiempos y que sigue despertando la admiración y el respeto del público de todo el mundo.